El envejecimiento es un proceso natural. Pero hay algo que muy poca gente sabe: una parte significativa de los años que el mundo nos calcula encima no tiene que ver con los años reales que tenemos, sino con hábitos cotidianos que llevamos haciendo tanto tiempo que ya ni los percibimos. Hábitos que los demás ven perfectamente, aunque nosotros seamos los últimos en notarlos.
No se trata de cirugía estética ni de cremas carísimas. Se trata de doce cosas concretas que los dermatólogos, fisioterapeutas y expertos en longevidad señalan una y otra vez como las principales responsables de que una persona parezca más mayor de lo que es. Algunas son físicas. Otras son de estilo. Algunas, sorprendentemente, tienen que ver con la actitud. Y todas tienen algo en común: se pueden cambiar.
1. La espalda encorvada: el envejecedor más visible de todos
No hay imagen más asociada a la vejez que la espalda curvada. Y la mala noticia es que ocurre antes de lo que se cree. Entre el 20% y el 40% de las personas mayores de 60 años y el 55% de las mayores de 70 son incapaces de enderezarse completamente. Consumer Reports
Cuando mantenemos una postura encorvada, la piel y los tejidos faciales se estiran y ceden a la fuerza de la gravedad más fácilmente, lo que resulta en una apariencia más caída y en la formación de papadas y pliegues. Clinicapalomaojel Es decir, la postura no solo cambia cómo se ve el cuerpo, sino también la cara.
La buena noticia: si la curvatura proviene de una mala postura y de debilidad muscular, puede revertirse. Los ejercicios de resistencia dirigidos a los músculos entre los omóplatos, los estiramientos de pecho y cadera, y prácticas como el yoga o el pilates mejoran la conciencia postural y la flexibilidad. The Conversation Levantarse cada 30 o 60 minutos cuando se trabaja sentado marca una diferencia considerable.
2. No usar protector solar a diario
Este es el error que más caro paga la piel a largo plazo, y el que más fácilmente se corrige. La prolongada exposición al sol puede acelerar el proceso de envejecimiento al dañar el material genético de la piel, lo que puede resultar en la aparición de arrugas, flacidez cutánea y manchas oscuras. Infobae
En un estudio que comparó gemelos idénticos, los que tomaban mucho el sol o practicaban deportes al aire libre sin adecuada protección presentaban muchas más arrugas, manchas solares y peor calidad de piel. Las diferencias eran percibidas incluso en fumadores de solo cinco cigarrillos al día. Doctoraso
Los rayos solares pueden filtrarse incluso cuando el día está nublado. Por lo tanto, el uso del protector solar debe ser diario, sin excepciones, con un SPF igual o superior a 50 si se va a estar directamente al sol.
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